“Diálogo y democracia en los centros”.Crónica de la jornada de 9 de mayo de 2018

Mesa redonda organizado por La Tribu Educa, grupo de  Concejo Educativo CyL.

Cómo se toman las decisiones en los centros, cómo se estructura este para favorecer o no la participación, qué ámbitos de participación se otorgan a los diferentes componentes de la Comunidad Educativa, si se debe enseñar o no a participar y hacia qué tipo de participación,…  Todas estas son cuestiones que afectan a lo educativo y también a la sociedad en que se va a integrar ese alumnado.

En esta crónica se recoge lo que allí se dijo y el catálogo de principios resultantes

Presentación e intervinientes

Inicio la mesa redonda con la presentación de Mª José Gómez de FAPAVA. Lo hizo con una frase: “la participación es algo que todo el mundo considera muy importante, que todo el mundo utiliza y , sin embargo, en la práctica deja mucho que desear”

Pasó, en segundo lugar, a presentar a quienes nos iban a hablar:

Carlos Guerra , padre de familia

Esperanza barbero, profesora CRA La Esgueva (Esguevillas Valladolid)

M Ángeles López Ayuso. Jefa de estudios del IES Ramón y Cajal (Valladolid)

Esteban González, Frente de Estudiantes

Las intervenciones v en base a una serie de preguntas de entre las que elegía cada interviniente, pidiendo al final, a cada uno que expusiera su modelo de participación en los centros .

 

 Las intervenciones . Ideas iniciales

Comenzaron   las  intervenciones con la de Carlos Guerra, padre de familia. Lo hizo señalando  que existe una absoluta falta cultura democrática:

Hay que partir, decía Carlos Guerra, de que la Educación es un tema que no preocupa, en el CIS se le elige la décima como preocupación con un 7,4%.

Existen, decía,  tres índices que muestran la calidad democrática de un país: información, transparencia y grado de igualdad. En nuestra sociedad ninguno de los tres muestra una perspectiva optimista. En educación se pueden aplicar los tres mismos elementos y por ver en qué terreno se mueve, añadía Carlos, en la escuela fracasa un tercio  del alumnado, lo que supone un enorme grado de desigualdad. Eso, ocurría, continuaba antes de la LOMCE

María Ángeles López Ayuso. Jefa de estudios del IES Ramón y Cajal (Valladolid), intervino en segundo lugar e hizo una serie de propuestas que en todos los casos se relacionaba con su experiencia como equipo directivo en ese centro y con las propuestas puestas en marcha en el mismo que le han conferido una orientación y una forma de hacer diferentes, respecto a la participación y la democracia en el mismo ( se recogen en notas a pie de página)

Llegó el turno de Esteban González, que hablaba como alumno y pertenecía al Frente de Estudiantes. En el inicio de su intervención llamó a no dejar fuera del debate, en otras ocasiones, a una parte de la Comunidad Educativa  cono son quienes trabajan en los centro sin ser docentes. Estas personas también tienen importancia en la convivencia del mismo, muchas veces y deben ser tenidas en cuenta si hablamos  de participación.

El centro se configura, decía Esperanza Barbero, profesora de Infantil en CRA esgueva (centro Esguevillas) que intervino en cuarto lugar, en función del entorno que posee, sobre todo formado por las familias que están en él.  Dependemos en exceso, de la persona que lleva las riendas” decía Esperanza, porque respecto a la participación no hay obligaciones legislativas

Algunas cuestiones tratadas 

1. Publicidad o difusión  a los acuerdos y  decisiones de un centro

 Las falta de transparencia e información, no es un problema de leyes, decía Carlos. En su opinión como padre de familia, existe una ley de transparencia de 2013, que obliga  a los organismos públicos a actuar de esta forma. No se aplica esto en educación (además de existir también la ley de Educación).

“¿Por qué- preguntaba-no están todos los documentos del centro y las decisiones que se toman , evitando las de carácter personal, en la web del centro, por ejemplo?”. Las familias y los centros viven al margen, decía respondiendo a la pregunta, porque no existe preocupación, no se demanda, ni tampoco desde los centros o la administración se fomenta esa demanda.

Existen, decía Carlos Guerra, varios ámbitos de relación  con la información y comunicación entre centros educativos y familias:

  • Los documentos del centro ( proyecto educativo de centro, programación anual,…) que no se publican ( en general) porque no existe demanda.
  • Los boletines de calificación en los que, por ley, no debe existir solo número sino explicar de forma cualitativa qué pasa con ese alumno o alumna y como se actuará con ella o él.
  • Las tutorías como espacio de comunicación con el alumnado, con una hora específica en ESO, y de comunicación con las familias que hoy, en muchos centros, se cumplen como “mal menor” para situaciones extremas, para tratar de parchear. Haría falta más tiempo.
  • Las reuniones generales con familias que se utilizan , una vez en el curso generalmente, para hablar ”a las familias” y no con ellas.

En general en los centros educativos, no se rinden cuentas. Eso supone, decía este padre de familia, que el centro, la enseñanza no es de todxs, se aleja de lo público. Por otro lado, añadía, genera desconfianza y desligitimación y todo eso no beneficia a nadie.

Esperanza Barbero, profesora,  haciendo referencia a este tema decía que la difusión de información debería ser lo normal, recoger información y difundir decisiones. Nadie lo impide. Hace falta solo el talante suficiente de quien es responsable.

2. Potenciar  la participación: ¿se motiva que el alumnado  o las familias se auto-organicen?

Decía Esteban González del Frente de Estudiantes que, en general, no se dan facilidades, no se motiva en absoluto la participación. Se utilizan los cargos orgánicos tradicionales, como “delegadx de clase” pero con sus funciones recortadas al máximo, con lo que queda en segundo plano y pierde su importancia. Debería ser esta figura, en cambio, una referencia a la que acudir para los problemas que aparezcan en la misma.

Las tutorías no son, continuaba, también en general, una forma de participación que funcione, es algo muy restringido. No queda al alumnado más que auto-organizarse en, por ejemplo, delegaciones sindicales. De esa manera se pueden debatir y promover cambios, al menos en cuestiones de funcionamiento básico en los centros como el que no haya papel higiénico en los servicios del alumnado.

En cambio, en opinión de Carlos Guerra, padre de familia, la cuestión no debe dirigirse a que cada sector, familias o alumnado, se autoorganicen , sino que se impliquen , que participen en la vida del centro de manera conjunta y no lo hagan como una isla.

El éxito escolar, según diversos estudios, continuaba Carlos, está estrechamente ligado  a la implicación de la familia. El qué hacer para fomentar la implicación, añadía, supone una importante labor de lxs profesionales, que deben saber propiciar la participación. No se da formación en este aspecto, decía y debería ser algo a abordar por centros y administración.

Los centros deben asumir que  han de formar a alumnado  y familias para la participación en el mismo, concluía..

 3. ¿ Se puede actuar a pesar de una ley que no fomenta la participación ? ¿Podemos “saltarnos” la LOMCE?

María Ángeles, Jefa de estudios del IES Ramón y Cajal, comentaba que una ley debe procurar la inclusión. La LOMCE, pone trabas a la participación, establece itinerarios, segrega al débil, jerarquiza, limita la participación en el Consejo escolar y el Claustro de profesorado. Esta ley sí bloquea o trata de impedir la participación que solo el liderazgo hacia un modelo diferente en un centro puede contrasrrestar.

Sí es posible superar esta ley, continuaba Mª ´Ángeles. No obstante para ello es necesario “desobedecer” respecto a sus objetivos, caminar al límite. Hay que tener en cuenta que la LOMCE elimina las pocas o muchas funciones que se otorgaban al consejo Escolar y al Claustro. Elimina la palabra “gobierno” de estos, especialmente del primero. También hay que tener en cuenta que en el seguimiento de centros que se hace desde la administración se elimina la autonomía propia de los centros públicos para restringir la tarea a “rendir cuentas ante la administración”.

Para ese camino, más autónomo y democrático, decía, es necesario que el profesorado y la comunidad educativa actúe de forma abierta  y buscando el consenso y un equipo directivo que entienda la situación (tenga talento y talante, en palabras de Mª Ángeles)

En cambio Carlos, padre de familia opinaba que la ley no impide la participación. Aunque no estemos de acuerdo en que exista la LOMCE, debe desligarse ese hecho del fomento de la participación. De la ley, incluso, se podría aprovechar los “huecos” que tiene.

Para Esteban, como alumno, es muy difícil dejar a un lado la LOMCE. Esta ley olvida a sectores públicos y deja a un lado los derechos educativos de la clase trabajadora, crea “obrerxs obedientes”, elimina la ciudadanía  y  no atiende el fracaso escolar Eso es algo que no se puede permitir. Deberían no permitirse la injerencia externa en las  decisiones dentro del mismo. La LOMCE no mejora, sino que empeora las condiciones de la educación en general  y también del profesorado y del resto de sectores implicados en el proceso.

La Comunidad Educativa al completo debe movilizarse, continuaba Esteban y organizarse, para dejar claro que debe ser ella quien construya la educación.

Para la profesora Esperanza Barbero, la LOMCE tiene el peligro de dejar todo el poder en manos de la dirección del centro. Si esta persona decide seguir la ley no dará participación en el mismo.  Es posible “pasar” de ella, en realidad, si desde esa dirección  ”no se hace caso a la LOMCE”

Ya en el debate surgió la cuestión de la implicación individual o colectiva. Parecía claro que la participación debía ir más allá de los intereses individuales y buscar el interés común, la implicación en colectivo. Para ello, se decía hace falta que se organicen los diferentes colectivos, aunque habrá que crear  espacios de participación conjunta.

También en el debate posterior surgió la cuestión de que la participación debe tener un fin, servir para algo, en caso contrario no se participa. Deben existir acuerdos y que esos acuerdos tengan un seguimiento (para todas las personas interlocutoras, ya sean alumnado, profesorado,  familias o quien sea)

En lo que hace referencia a la potenciación de la participación en la discusión se apostaba por llenar de contenido  figuras que podían tener mucho potencial y ahora están desvalorizadas como la de la persona delegada de un curso. Lógicamente, se decía, con el acompañamiento de un proceso que ayude a asegurar el avance.

4.- Potenciar la democracia y la participación: ¿se enseña a participar en el aula?

Esperanza, profesora en el CRA de La Esgueva, comentaba que, en general, en la etapa Infantil se potencia la participación  mucho más, pero en el resto de etapas es diferente.

También, , en su opinión, el método  usado en clase hace que se dé más o menos la participación en ese espacio. Si predomina la clase magistral será mucho más difícil.

El diálogo, en cambio, decía, existe siempre o debiera existir sin necesidad de fomentarlo.

Esteban, desde su posición de alumno  diferenciaba, no obstante, dos tipos de participación. Una cuestión era el participar en el aula, dentro de las materias y otra hacerlo en el funcionamiento del centro. En ese sentido se potencia poco la participación

Para Mª Ángeles jefa de estudios del IES Ramón y Cajal, el centro es un espacio de convivencia de toda la comunidad educativa. Aprender a convivir y a participar es algo que debe hacerse allí 1. Por otro lado a participar se aprende participando y eso debe estar presente en la estructura y en la vida de los centros, remarcaba. Como muestra comentó algunos modos en que eso se propicia en su instituto2

Ya en el debate se apostaba porque el alumnado fuera aprendiendo a medida que crece, a participar y a tener opiniones críticas. Debería así llegar un momento en que este pudiera hablar sin tutela.

5.- ¿Cómo influye la estructura de un centro en la existencia de democracia en el mismo?

Es importante la estructura de un centro (normas, tipos de reuniones y equipos en el centro,  horarios, …) , pues esta va a condicionar la vida, el trabajo y va a influir en, por ejemplo, la implicación del profesorado, decía la profesora Esperanza Barbero. Dentro de ella, continuaba, un elemento muy importante es la Comisión de Coordinación Pedagógica, como elemento aglutinador y de coordinación:

  • el proyecto educativo en el mismo,
  • el clima favorable de diálogo,
  • la coordinación entre distintas ámbitos del mismo (por ejemplo los Departamentos en Secundaria)
  • la existencia de un equipo directivo con “talante y con talento”. Se necesita un equipo directivo que deje hacer  o que lidera a un profesorado implicado y que se plantee de forma compartida los por qué, los para qué y el qué queremos. En este aspecto relató su experiencia en el IES Ramón y Cajal 4

Esteban, como alumno, quería hacer hincapié en que no tomaran decisiones en los centros desde fuera. También en revisar algunas normas que pueden resultar lesivas, para una parte del alumnado y son controvertidas, por ejemplo el caso de la forma de vestir en las mujeres.

Ya en el debate, aparecieron algunas opciones y líneas de actuación como potenciar la organización más horizontal, especialmente en secundaria, se decía. Es decir crear espacios u órganos más cercanos a un nivel concreto (de 1º, de 2º de un ciclo, que apoyarse en una estructura por departamentos más vertical y más preocupada por la asignatura, en vez de por el alumnado. de esa forma, también es más posible crear interdisciplinaridad o globalidad.

6. Modelo de centro

El proyecto educativo, decía Carlos Guerra, padre de familia, debe estar inserto en el centro, construido por toda la Comunidad Educativa, no solo por la dirección, si se quiere seguir principios democráticos. En pocos casos se ha hecho así, señalaba Carlos. Un documento tan esencial como el proyecto educativo, debe dirigirse a lo esencial en este centro y con este contexto, por operatividad y obviar todo aquello que ya está en recogido en la ley. Por ejemplo señalando las estrategias que asegurar la participación u otros fines o por ejemplo concretando cómo serán los procesos de información transparencia en el mismo. En muchas ocasiones es un “corta y pega” recogiendo lo que en la legislación ya está recogido.

La profesora  Esperanza Barbero añadía que ese proyecto debía recoger formas concretas y cercanas de participación

En la normativa del mismo deben abordarse todos los asuntos, aunque sean espinosos, añadía Carlos. Por ejemplo la prohibición de que existan expulsiones y castigos  o expedientes al margen de cualquier visión o medida educativa  y sin usar, solo, en caso de extrema necesidad.

También deben ser sensibles los reglamentos, añadía, a las cuestiones de desigualdades de todo tipo, de genero, económica, etc

En este aspecto Esteban González, alumno, apostó porque se debatieran normas que, aun suponiendo conflicto, en caso de no hacerlo perjudican a una parte del alumnado, como ocurre con la forma de vestir de las alumnas

En todo caso más que modelo concreto, decía Esperanza, es necesario e incidir en que exista una gran flexibilidad en el diálogo para cualquier relación que se establezca.

Mª Ángeles, jefa de estudios, apostaba porque existieran documentos consensuados y públicos 5

Vídeo resumen del decálogo para generar debate

Se recogen dos videos (versión larga y corta)  con algunos elementos del decálogo resultante de la mesa redonda.

La primera versión (larga) se pretende que sea útil en , por ejemplo, sesiones en que se desee debatir sobre participación y democracia en los centros . La segunda versión, abreviada, para poder enviar  por redes y que versa fácilmente en cualquier soporte.

También  puedes acceder a la versión abreviada para enviar en mensajes , por ejemplo de whatsapp:

https://youtu.be/0cDSxtN3bkU

El “decálogo” de propuestas

Son el resultado del debate en dicha jornada y la propuesta que se hace desde la Tribu Educa para que pueda servir como una sencilla orientación en centros educativos al hablar de este tema o poner en marcha medidas sobre el mismo.

Se recogen aquí y también en documento PDF para que puedan ser utilizadas como documento: http://www.concejoeducativo.org/wp-content/uploads/2018/04/Decalogo-de-participacion-en-centros-9_mayo_2018Tribu-Educa-_Concejo-E_.pdf

Principios generales

1.- Quién debe participar

 Toda la Comunidad educativa debe participar en el centro. Este deberá contar, además, con el contexto. En todos los centros se deben alcanzar buenos  niveles de calidad democrática, pero las formas concretas de llegar a ellas serán diferentes según esos contextos.

2.- Quien forma la Comunidad educativa

 Debemos entender la comunidad educativa como la formada por todas las personas que intervienen en el centro y en el proceso educativo, desde profesorado, familias, alumnado y también personas que trabajan e intervienen en el centro sin ser docentes.

3.- Democracia y fracaso escolar

 No puede existi  una Escuela democrática donde  el fracaso escolar afecta a un tercio del alumnado Es este un indicador de la calidad democrática en un centro. Esto es así desde antes de la ley educativa actual, y las causas, responsabilidades, etc. van mucho más allá de esta Ley.

Lo anterior  no quita para que la LOMCE sea una gran losa que provoca aún más desigualdad.

4.- Quién promueve la participación

La LOMCE dificulta enormemente  la democracia en los centros. Por ejemplo restringe las decisiones a la autoridad de una persona

Desde la política que se sigue desde las administraciones tampoco  se potencia  la democracia  si nos atenemos a  otros dos índices que podrían medirla: ni fomenta ni la difusión de la información, ni la transparencia en las decisiones.

No obstante, ante todo lo anterior, la LOMCE u otra norma, no puede suponer una excusa para dejar de promover esa democracia en los centros (desobedeciendo, en cierta forma, los objetivos de esta ley o conspirando para reorientarlos aunque  suponga un mayor  “desgaste”..

La mejora en la participación dependería, al final, depende de la acción de las personas aunque existiera una ley muy buena.

Hacia una mayor democracia y  participación

5.- Dar sentido a lo que ya existe

 Una forma de avanzar hacia una mayor participación y más calidad democrática en los centros, es reactivar y dar sentido más real y profundo a las figuras, documentos o prácticas que ya existen. Por ejemplo, dar más contenido a figuras como los representantes del alumnado o los responsables de convivencia o por ejemplo a la participación en las juntas de evaluación acompañadas de un seguimiento serio de acuerdos (para profesorado y alumnado) o haciendo que los proyectos educativos de centro o planes de cada año sean documentos realmente debatidos y participados, al alcance de toda la Comunidad Educativa o debatiendo los resultados que  en las evaluaciones vaya alcanzado el alumnado y las propuesta para mejorarlas desde el centro.

6.- La estructura de los centros es fundamental

 Los horarios de los centros, el uso de espacios, las normas…, son elementos muy importantes que pueden favorecer o impedir la participación, aun sin una aparente relación con ella. Por esa razón, los reglamentos, los planes concretos del curso, etc, deben hacerse pensando en ese principio participativo.

En ellos no deben soslayarse debates, a veces espinosos, pero que, superarlos, ayudará a madurar como comunidad y lograr una mayor calidad democrática. Por ejemplo, el que no pueda haber una Escuela democrática donde en sus reglamento de régimen interno se contemple y se aplique, de manera continua, la expulsión de alumnado o sanciones que no tengan un componente educativo.

7.-Participar en lo cercano

 Son necesarias formas de representación que lleguen a los problemas diarios y cercanos, como representantes de familias en las aulas que, junto con el alumnado y el o la tutora formen un equipo de participación en la misma.

8.- La participación debe ser colectiva

Con familias y también alumnado, es importante la atención individual pero es necesario buscar formas de participación colectiva que aborden problemáticas comunes y no solo problemas o intereses personales.

9.- Autonomía y autoorganización de cada sector

Para lograr lo anterior es necesario que se fomente la autonomía de cada sector, a través de  su poder de autoorganización: facilitar espacios, tiempos, ámbitos de decisión reales, aportar formación en este aspecto a alumnado y a familias…

10.- La participación debe ser conjunta

Lo anterior no debe ir dirigido a que cada sector actúe por su cuenta  sino que en los centros deben abrirse espacio de participación conjunta en que esté toda la comunidad educativa y  busquen su  implicación y que debatan y decidan sobre el interés común, que es el centro y el proceso educativo en (y hacia) la democracia del alumnado.

11.- Espacios de participación ligados al aprendizaje del alumnado

Esos ámbitos de participación comunes deben acercarse a la horizontalidad, es decir, a la atención conjunta de cada curso y nivel o ciclo, para ayudar al desarrollo del alumnado. Este es especialmente necesario en los centros de secundaria más basados en la verticalidad del departamento de materias que atienden más a  la impartición de una asignatura que a la problemática de un alumnado concreto en una edad determinada. Solo así se posibilita el promover proyectos educativos globales, atender al alumnado integralmente, etc.

12.- Educar en la participación a alumnado, familias, profesorado y a toda la comunidad educativa

 La participación debe formar parte del aprendizaje del alumnado, en las aulas. Tanto en  desarrollo  de espíritu crítico de todo él, como en la formación y acompañamiento de quienes adquieren alguna responsabilidad y  en la exigencia a quienes  sean personas representadas por otras.

También es importante asumir la formación de las familias en este aspecto. De la misma manera, ese  proceso de aprendizaje  en la participación debe incluirse en la formación del profesorado

13.- Trabajar la convivencia es fundamental

La convivencia en un centro es un elemento muy importante a enseñar y cuidar, que mejora la calidad de la participación en él.

La convocatoria

Este es el tercer acto en que se desarrolla un tema de interés educativo-social y que organiza el grupo de Concejo  Educativo de CyL,  La Tribu Educa en el 2017-2018. Los anteriores fueron:

21 marzo 2018 > Comprar adecuadamente para alimentarse equilibradamente. La crónica

Decálogo “micromachismos en los centros”. Crónica – 21 de febrero de 2018

En esta ocasión es  una  Mesa Redonda en que intervendrán :

>>Carlos Guerra , padre de familia
>>Esperanza Barbero, profesora CRA La Esgueva (Esguevillas Valladolid)
>>Mª Ángeles López Ayuso, Jefa de estudios del IES Ramón y Caja (Valladolid)
>> Esteban González, Frente de Estudiantes

Modera: Mª José Gómez (FAPAVA).

Cómo en otras ocasiones se tratará de llegar a un decálogo de actuaciones y propuestas que pueda servir para ayudar en la puesta en marcha en los centros  de proyectos participativos a cualquier miembro de la Comunidad Educativa.

Cartel utilizado para la convocatoria

  1. En el IES Ramón y Cajal, comentaba Mª Ángeles, existe un plan específico para “aprender a participar” en el que se potencia la “libertad responsable”. Es decir una libertad real aunque respetuosa (por ejemplo, ”no se puede insultar” al hacer una crítica, por ejemplo)
  2.  En el IES Ramón y Cajal se genera un proceso de participación efectiva desde 1º de ESO (ya están perfectamente capacitadxs para hacerlo): las decisiones deben llegar a ser consensuadas, la democracia es algo más que una sola persona, importancia de colaborar, de saber canalizar la información, de participar en las ideas del centro…

    Se acompaña de un proceso, desarrollado a lo largo del curso, de sensibilización sobre la importancia de la participar:

    Primero en las clases en que se hace ver que “saber es poder”, que es importante conocer y debatir las ideas del centro, se necesitan  buenos representantes a los que luego habrá que exigir información y responsabilidad. Acaban, quienes se presentan a candidatxs, haciendo campaña para demostrar cómo se desenvuelven y cómo entenderán su presencia en la asamblea de representantes de alumnado y su responsabilidad para con la clase.

    En segundo lugar,  para los equipos de representantes que resultan elegidxs y conforman la asamblea, que supongan verdaderas vivencias aquello que les está pasando,

    Se trata, en general,  de generar un debate que, por supuesto, debe apoyar el equipo directivo.

    También existe, paralelamente, un itinerario formativo en igualdad y participación.

    Todo el proceso llega hasta una evaluación final en la que se hace balance del mismo. 

  3. Es importante la estructura que se establezca en los centros, decía Mª Ángeles, jefa de estudios del IES Ramón y Cajal,  en lo que se refiere a la calidad democrática en el mismo. En este sentido existen varios elementos importantes, continuaba, que es necesario cuidar3 En el IES Ramón y Cajal, por ejemplo, decía Mª Ángeles, existe una Comisión Pedagógica en la que, por un lado pasan todos los documentos del centro, aunque no lo marque la ley y, por otro, se establecen comisiones de trabajo más específicas con puntos abiertos de debate.Es importante la estructura de reuniones en el IES Ramón Y Cajal. Por ejemplo lo es que exista una  coordinación semanal entre Equipo Directivo, departamento Actividades Extraescolares, Responsable de Convivencia y Departamento de Orientación.También lo es que exista una atención familiar abierta en el centro.Todos los documentos pasan también por Consejo escolar, sin necesidad de que sea rpescriptivo y se recogen las aportaciones y sugerencias que aparecen en ellos (sobre estos documentos o sobre cualquier tema)En el IES Ramón y Cajal, por ejemplo, decía Mª Ángeles, existe una Comisión Pedagógica en la que, por un lado pasan todos los documentos del centro, aunque no lo marque la ley y, por otro, se establecen comisiones de trabajo más específicas con puntos abiertos de debate.Es importante la estructura de reuniones en el IES Ramón Y Cajal. Por ejemplo lo es que exista una  coordinación semanal entre Equipo Directivo, departamento Actividades Extraescolares, Responsable de Convivencia y Departamento de Orientación.También lo es que exista una atención familiar abierta en el centro.Todos los documentos pasan también por Consejo escolar, sin necesidad de que sea prescriptivo y se recogen las aportaciones y sugerencias que aparecen en ellos (sobre estos documentos o sobre cualquier tema)
  4.   En el IES Ramón y Cajal  se propone a los distintos agentes ( familias, AMPÂ,  alumnado, asociaciones de alumnado, personal administrativo y profesorado) la participación en el proceso de elaboración de los documentos del centro: derechos y deberes;  actividades extraescolares ( plan y normas), diferenciación de conductas, procesos de mediación, medidas para una evaluación objetiva y posible pérdida de evaluación continua (postobligatoria-FP); derecho a información, normas de uso de dependencias…