Fin del curso en el periodo de confinamiento.

Comunicado conjunto de las organizaciones de Castilla y León que figuran al final del mismo.

Las organizaciones abajo firmantes, mayoritariamente de la Comunidad Educativa en Castilla y León, mostramos nuestra preocupación por la falta de claridad en las instrucciones de las diferentes Administraciones Educativas, por lo que exigimos del Ministerio de Educación y de la Consejería de Educación que fijen criterios claros, aunque sea tarde, y diferenciando por etapas educativas, para que no se genere más desigualdad y agravios comparativos difíciles de explicar.

Nos preocupan aún más si caben, algunas propuestas de seguir con materia y evaluarla en este tercer trimestre. Los nuevos contenidos que aparezcan no deben condicionar la evaluación en este tiempo de confinamiento, porque no garantizan que todas y todos puedan aprender de la misma manera.

Debemos tener en cuenta que los procesos de aprendizaje son desiguales y que no todo el profesorado está igualmente preparado para esta contingencia. 

Y, sobre todo, si ponemos el alumnado en el centro, tenemos que aplicar el principio de equidad que nos lleva a considerar la brecha socioeconómica (con un índice de pobreza en Castilla y León del 22%) y la brecha digital de las familias: situación habitacional y de convivencia, imposibilidad de ayuda, de medios informáticos y de conexión en zonas rurales. Ante la falta de medios informáticos y las dificultades en la conectividad, no es suficiente con ofrecer tarjetas líneas móviles de 60 Gb, sino que también hay que facilitar formación específica en metodologías para la enseñanza a distancia.

En todo caso, las enseñanzas que se deben impartir en estos periodos de confinamiento tienen que tener como objetivo asentar capacidades competenciales, de refuerzo y recuperación, evitando el fracaso escolar (que supondría el fracaso del sistema educativo). Para cubrir esos objetivos debe haber concreciones claras y pautas de trabajo en los centros, que exige coordinación entre los equipos del profesorado, para que las tareas o actividades no sean repetitivas, no supongan un agobio para alumnado y familias, y que se lleven a cabo contemplando las posibilidades pedagógicas de su contexto (trabajando sobre la situación que se está viviendo o haciendo investigar sobre ella desde el punto de vista de las materias…)

Ese acompañamiento educativo se ha de completar con la detección de los problemas y la intervención, cuando sea necesaria, de los servicios sociales y los equipos de orientación, con la utilización del teléfono o del correo postal, así como con el acompañamiento emocional al alumnado por parte de todo el profesorado, especialmente a través de la labor de las tutorías.

El próximo curso se tendrá que iniciar con una adaptación curricular en base a mantener capacidades competenciales y a aligerar contenidos, generar actividades educativas que ayuden a la reincorporación y llevar a cabo los apoyos  de todo el alumnado con apoyos suficientes. Esto exige bajar las ratios, disponer de más profesorado y reducir su carga docente, cubrir bajas y dar estabilidad a las plantillas para hacer frente a las consecuencias de la situación extraordinaria.

Por lo tanto, a nuestro parecer, las evaluaciones tienen que ser en base a lo que se ha impartido presencialmente, en todo caso sumando valoraciones de actitudes y estrategias empleadas y teniendo en cuenta el entorno del alumnado.

Las promociones de curso y titulaciones, se deben hacer con la mayor flexibilidad posible, en función de lo aprendido en anteriores periodos al confinamiento, evitando las repeticiones de curso, no cargando la responsabilidad de una situación de emergencia al alumnado y a las familias, y aplicando del principio de equidad para todas las alumnas y todos los alumnos. A una situación de emergencia, soluciones de emergencia.

Bajo esos mismos criterios, hay que analizar las situaciones específicas. La prueba de la EBAU debe realizarse flexiblemente, con más capacidad de opción para que puedan elegir mejor los temas que hayan trabajado en sus centros, con la necesidad de unificar criterios en contenidos y estándares y teniendo en cuenta la brecha socioeconómica y digital.

También es necesario elaborar pautas para la formación profesional, por la especificidad de la formación práctica y en las empresas, que suponga la convalidación para su superación, por ejemplo, del trabajo telemático o del módulo de proyectos.

Mejorar la atención del alumnado de la educación especial, atendiendo no solo a sus necesidades educativas si no también teniendo especial cuidado con sus patologías  asociadas, muchas de carácter respiratorio, Y aclarar como rematar el curso, atendiendo siempre a lo expuesto hasta aquí, las enseñanzas no regladas, los conservatorios, las enseñanzas artísticas,..…

Las organizaciones abajo firmantes pedimos a las Administraciones educativas que apliquen criterios que preserven el principio de equidad, como los aquí expuestos, porque es la responsabilidad del sistema educativo en democracia, y porque es la forma de dar salida a la situación extraordinaria, de emergencia, sin que nadie se quede atrás.

Por último queremos reseñar que la formación on-line nunca podrá sustituir a la formación presencial aunque todo el alumnado tuviera los medios suficientes.Nuestras aulas, el profesorado y el entorno de alumnas y alumnos, son clave esencial para la empatía y la socialización, y para que nuestra sociedad siga avanzando en la creación de más comunidad y más democracia, una sociedad más participativa, crítica, justa y solidaria.

Castilla y León, a 14 de Abril de 2020.

vv