Archivo de la categoría: Participación y cooperación

La corresponsabilidad de la participación en el mundo educativo.

El eje trasversal de los
Proyectos de Intervención de Concejo Educativo de Cyl en 2010 2011, es la participación. Sobre ese tema versó la experiencia que fue presentada en el I Encuentro de este curso, el 16/10/2010 que se refería a ella desde las familias y el centro, especialmente. Recogemos una referencia de lo que allí se dijo

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Vivir la participación desde el aula.

El eje trasversal de los
Proyectos de Intervención de Concejo Educativo de Cyl en 2010 2011, es la participación. Sobre ese tema versó la experiencia que fue presentada en el II Encuentro de este curso, el 20/11/2010.
Recogemos aquí un resumen de su proyecto educativo preparado para la difusión y algunas referencias de la experiencia para ampliar la información.

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Elecciones a Consejos Escolares

De nuevo se celebran elecciones a Consejos Escolares. ¿Qué sentido tienen?. Siguen convocándose, se han definido nuevas figuras(representantes de convivencia e igualdad), pero ¿por qué ha dejado de ser un acontecimiento en los centros?.

En este artículo, se parte de unas breves referencias a la situación actual de los Consejos Escolares y de la participación en general dentro de los centros. En una segunda parte se lanzan algunas ideas de hacia dónde caminar

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Barrio educador

Lo público de la Escuela se construye desde dentro, arrancando, por ejemplo, experiencias que parten de la vivencia del aula hacia el mundo, pero también desde fuera. La Asociación de Vecin@s del barrio Belén de Valladolid y el Foro Belén lo han creído así y han llevado a cabo una experiencia tratando de sacar la educación de las aulas, que se viera en la calle.

La educación es una preocupación social en este barrio y este colectivo, y no sólo actualmente. Ya ha habido más convocatorias en que lo educativo, desde la convivencia al aprendizaje se ha llevado a debate entre el vecindario y se ha hecho de forma participativa. Incluir la educación como un tema de debate social sería una de las condiciones para que esta se acercara a la misma sociedad. Lo haría no desde el punto de vista de quienes manejan la economía unicamente, sino del interés y las propuestas ciudadanas.

Ahora se avanza un paso más y esa preocupación social se ha convertido también en una labor colectiva ciudadana. El Foro Belén ha organizado una semana dedicada, por completo, a sacar la educación a la calle.

Se hace, no de cualquier manera sino proponiendo una Escuela más participativa, llena de contenidos vivos.
El título que han puesto a las jornadas ha sido “BELÉN, BARRIO EDUCADOR”. En esa propuesta, que ha durado siete días, se han abordado diferentes campos.

En primer lugar se ha dedicado un tiempo a debatir sobre la convivencia en los centros educativos, basándose en una experiencia que da mucha importancia a la implicación de la comunidad educativa en la escuela, a que aquella tenga algo que decir en ese espacio que debe ser común y abierto (“Por una escuela participativa” Ramiro Curieses Ruíz, director del Instituto de Villamuriel de Cerrato).

No sólo se habló de qué hacer en al escuela sino que, además, se sacaron las materias escolares a la calle (ESCUELA EN LA CALLE: JUEGA Y APRENDE). Cada área se planteaba así en el espacio público del barrio, con actividades atractivas para l@s pequeñ@s.

Dando un paso más allá, no se trataba sólo de acudir a las asignaturas sino de impregnarlas de otros contenidos. De esta forma se hicieron propuestas que muy bien podían ser recogidas por muchas escuelas, para transformarlas en actividades de conexión del aula con el entorno físico y humano. Una de ellas consistió en una ruta ambiental en bicicleta (“EL RÍO QUE NOS UNE”) con actividades para todo el mundo que unió el Barrio Belén con los colindantes, aprovechando un “sendero verde”, La Esgueva, el pequeño rio que trascurre entre ellos. De otra parte, no ha faltado el rincón de la literatura. Miguel Hernández ha estado allí a lo largo de estos días, a través de poemas recogidos y recitados por vecin@s y autores y autoras de la zona.

Clamar por una escuela participativa llevó a leer en colectivo, citas y escritos de maestros y maestras significados en la historia de una educación liberadora. Cada vecino, cada vecina que quisiera podía elegir su “TEXTO SOBRE L@S MAESTR@S Y LA EDUCACIÓN” favorito y leerlo a quienes allí estaban.

La misma historia educativa del barrio ha tenido su hueco, como reconocimiento de la educación en el entorno, en el homenaje dedicado a MATEA CORBELLA (Teína), que abrió el primer colegio que hubo en el barrio (en el año 1957).

Para enlazar todo lo dicho con lo que hay en la zona, algunas imágenes de los colegios públicos del barrio han estado acompañando las jornadas todo el tiempo.

Seguro que si desde los centros educativos tiramos para unirnos al mundo y el mundo se acerca a la educación proponiendo que ésta, sea participativa y este conectada, se pueden ir tendiendo puentes que enriquezcan la formación de nuestros hijos e hijas, alumnos y alumnas y de hacerla algo más vivo.

La educación pública camina también por aquí.

ORGANIZÓ: FORO BELÉN , ASOCIACIÓN DE VECINOS 24 DE DICIEMBRE
COLABORÓ: AYUNTAMIENTO DE VALLADOLID

Consejos escolares y participación

Domina en algunos sectores la idea de que “como falla la democracia, hay que desprestigiarla y limitarla, aplicar la sanción y aumentar el poder-autoridad”. ¿No debería ser lo contrario, es decir, profundizar en ella?

Se olvida con frecuencia que la democracia es como una recién nacida a la que hay que impulsar, mimar y ayudarla a desarrollarse permanentemente. Y cuando no va para adelante, retrocede. Y se olvida que la democracia es algo más que votar una vez cada cierto tiempo y se hacen valoraciones sin analizar qué ha pasado en los procesos intermedios.

¿Por qué vota poca gente en los Consejos Escolares?

Cuesta encontrar valoraciones públicas hechas por las instituciones o por organizaciones (lo que es ya de por sí un dato), aunque con el turrón, ¡por fín!, hemos encontrado algunos datos de la baja participación, si exceptuamos al profesorado que lleva a cabo la votación en los claustros: el 13,6 % las familias, y el 67,8 % el alumnado.

El proceso se limita a que la Junta hace carteles, se desarrollen algunas campañas en los centros, las AMPAS se muevan lo que pueden dentro de su debilidad creciente, y el alumnado, disperso y desorganizado, vota sin mucha ilusión o “pasa” del tema.

Pero ¿qué podemos esperar?. En muchas ocasiones, salvo intentos muy loables de participación impulsada por algunos grupos del profesorado, pueden las inercias “cómodas” e individualistas y no se desarrolla la participación en la vida de los centros, y así nos va.

Si los alumnos participan y salen delegados, terminan a menudo “llevando el botijo”, y si acuden a una parte de las sesiones de evaluación, se les pone a caer de un burro, sobre todo si opinan sobre cómo se están desarrollando las clases. Y hay profesores que no aceptan siquiera que las o los representantes de la clase estén en el momento de valoraciones generales, por lo que, si desapareciera, mejor, porque así irían directos a cantar las notas y al cuchicheo de “valoraciones” arbitrarias, producidas en ciertas ocasiones al margen de toda consideración y de un mínimo conocimiento y rigor metodológico, didáctico,… profesional, con el que debemos hacer las cosas. Y sin ello, además de no avanzar en la tarea formativa, se tira por la borda la idea de participación y el compromiso del alumnado.

La escasa participación de las familias puede ser debida a muchos factores: desilusión, impotencia, dejación de responsabilidades,… Y es que, claro, si las madres o los padres intervienen en situaciones de poder o de mala “profesionalidad” o si de ellos emanan propuestas para superar el fracaso que vayan más allá de mayor exigencia a sus hijos, a la falta de paridad en los consejos y de herramientas para sacarlas adelante, se une el bloqueo corporativo: “¡lo único que faltaba, que los padres se metieran en nuestro trabajo!”. Por el contrario, en aquellos centros cuyas propuestas se toman en consideración, aunque sea por respeto a su derecho a la participación, y se avanza conjuntamente en un conocimiento mayor de la realidad, aumenta el compromiso con los procesos educativos de sus hijos.

Por último, la mejor medida de la participación del profesorado es en el día a día, cuando se llevan a cabo propuestas, proyectos, dinámicas y soluciones que remuevan el aula y el centro. Si no se asumen como proyectos de centro por los diferentes sectores de la comunidad educativa, si el resto del profesorado lo rechaza, “pasa” o se siente incómodo, si la dirección es ajena y recela, y la inspección no entiende,…. la participación se centra en un día de claustro en el que votar compañeros o compañeras que “allá se las entiendan” en los consejos escolares.

Con este panorama ¿cómo podemos esperar que alguna vez cambien las cosas para que podamos lanzar las campanas al vuelo porque la participación haya sido alta?. Y, si este es un panorama que observamos en parte de la enseñanza pública, ¡no queremos ni mencionar lo que ocurre en la privada en donde escapan a todo control!.

Como en la sociedad, el mejor camino de la democratización es la participación real en el aula y en el centro, en el currículum y en el aprendizaje, en los objetivos que deben alcanzar y en dar solución y salida a todo el alumnado,… para que se desarrollen absolutamente todas y todos en los ámbitos personal y afectivo, social y ciudadano, académico y profesional. Participación que nos comprometa, que exija a los demás y que nos exija a nosotros, para mejorar la labor que la sociedad encomienda al sistema educativo.

Y desde luego esto no tiene que ver nada con dar “alas” a los alumnos, porque “así están ellos”,….. ni con la “intromisión” de las madres y de los padres,…. Pues eso.


Breve de Concejo Educativo de CyL


+ breves de Concejo

El trabajo cooperativo, una clave educativa (Documento final)

Se pretende mostrar cómo hay objetivos educativos, y también sociales, que se alcanzan coordinando acciones que de otra manera no se podrían conseguir, cómo del resultado de actuar colectivamente se obtienen beneficios buscados y compartidos entre todos y todas.

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