He leído todo el hilo (o eso creo) y aún no he leído un solo argumento válido de quienes se manifiestan en contra de esta asignatura. Me refiero a explicar sin demagogia barata ni generalizaciones absurdas qué cuestiones o temas concretos son perniciosos o atentan contra la libertad educacional en esta asignatura. Por ejemplo:
¿es amoral o inmoral que se eduque a nuestros hijos para que sepan (o procuren) solucionar los conflictos que se les presenten de forma dialogada?.
¿es amoral o inmoral que nuestros hijos defiendan la libertad de orientación sexual o religiosa y al mismo tiempo aprendan a defender la suya desde un punto de vista no radical si no dialogado y con argumentos defendibles?
Ruego a cualquier detractor de esta asignatura que indique cual o cuales puntos lesionan su moralidad o su libertad de creencias, opinión o cualquier otra. Pero, sobre todo le ruego explique por que se siente agredido o lesionado o, simplemente por que lo considera inapropiado.
Lo que es amoral e inaceptable es el ambiente que hoy se respira, donde unos pocos; o muchos, según donde mires; saben perfectamente ampararse en su condición de "menor de edad" apelando a los que ellos se han inventado que son sus derechos; olvidándose de que los demás también los tienen; olvidándose del respeto a los demás y convirtiéndose en tiranos para con sus padres, sus familiares, sus profesores, sus vecinos y todo el que se cruce en su camino, incluidos las propias autoridades o sus profesores que no pueden hacer nada o casi nada ante la destrucción, tiranización y vejaciones a que someten a su entorno y sus semejantes porque algunos tachan la única idea que se ha puesto en práctica de "catecismo socialista" (será mejor que sigan sin aprender a vivir en sociedad y después encerrarles al cumplir los 18 por que "no han sabido integrarse"), bajo la tutela de sus encantadores padres que, desde su radicalismo, antes prefieren que sus hijos agredan a los demás o se droguen porque así se hacen más fuertes (o porque es lo que ven en casa), a que en el colegio les enseñen a convivir en paz independientemente de sus creencias, orígenes o condición social.
Siempre estaré de acuerdo en que los contenidos de esta asignatura deben nacer del consenso. El problema es que, últimamente, para el Partido Popular solo hay consenso cuando los demás se someten a su criterio y opinión sin ceder un ápice en su posición y boicoteando aquello que no ha nacido de sus filas (una cosa es objetar en conciencia y otra obligar a todos los habitantes de una comunidad a impartir la asignatura en inglés). Si piensan que educación para la ciudadanía es un "catecismo socialista" que argumenten sin demagogias baratas por que y, sobre todo, que alternativas proponen. Porque la asignatura, en sí misma, es necesaria y fundamental. No obstante si alguno de sus temas no es imparcial lo que debe hacerse es discutirlo y enmendarlo, y no eliminar una asignatura que, bien llevada, debería hacer de nuestros hijos mejores ciudadanos del mañana.